A medida que el mundo se llenó de pantallas brillantes, dejamos de observar, y en el silencio de ese descuido, las emociones empezaron a desaparecer. Hoy el museo de las emociones perdidas es el ultimo refugio donde aun late un fragmento de color. Pero sus vitrinas están vacías, los colores no regresaran por sí solos, necesitan ser rescatados por ojos que se atrevan a ver lo que otros ignoran. .
Cada punto de luz representa una emoción. Tómate tu tiempo, respira y disfruta.